Sólo me alcanza el tiempo para nombrarlos...

En verde: lo mejorcito (los 13 de 2013)
En azul: destacados, menciones honrosas
En negro: regularones
En rojo: libros malos y/o que no superaron mis expectativas 
(*) Libros que me prestaron

***

1. Maestra vida, Pedro Novoa
2. La pasión turca, Antonio Gala
3. La sonrisa etrusca, José Luis Sampedro
4. Las cajas de luz, Shane Jones
5. Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, Pablo Tusset
6. Flores para Algernon, Daniel Keyes
7. Ojo en el cielo, Philip K. Dick
8. Vida de Pi, Yann Martel





9. La máquina de follar, Charles Bukowski
10. El guardián entre el centeno, J. D. Salinger
11. Todo arrasado, todo quemado, Wells Tower
12. Buenos días tristeza, Françoise Sagan
13. *Maldito karma, David Safier
14. Orgullo y prejuicio, Jane Austen
15. 2001 Una odisea espacial, Arthuer C. Clarke
16. Nunca pasa nada, José Ovejero
17. La familia de Pascual Duarte, Camilo José Cela



18. Gatos sin fronteras. Andanzas y fortunas de Remo, un gato callejero, Antonio Burgos
19. La vida instrucciones de uso, Georges Perec 

20. Creía que mi padre era Dios. Relatos verídicos de la vida cotidiana, Paul Auster
21. El dios de las pequeñas cosas, Arundhati Roy
22. American Psycho, Bret Easton Ellis
23. Cielos de barro, Dulce Chacón
24. *Un hombre que duerme, Georges Perec
25. Dejen todo en mis manos, Mario Levrero
26. *El caballero inexistente, Ítalo Calvino
27. Nueve cuentos, J.D. Salinger



28. Alta fidelidad, Nick Hornby
29. El hombre del bicentenario, Isaac Asimov 

30. Música, Yukio Mishima
31. La ridícula idea de no volver a verte, Rosa Montero
32. El fin de la eternidad, Isaac Asimov
33. Cosmópolis, Don DeLillo
34. Bóvedas de acero, Isaac Asimov
35. Millennium, Stieg y yo, Eva Gabrielsson



36. Los días del arcoíris, Antonio Skármeta
37. Después del terremoto, Haruki Murakami
38. *Cincuenta sombras de Grey, E.L. James
39. Mason y Dixon, Thomas Pynchon 

40. Los tres estigmas de Palmer Eldritch, Phlip K. Dick
41. El resplandor, Stephen King

42. Rapsodia gourmet, Muriel Barbery
43. Desayuno en Tiffany‘s, Truman Capote
44. La pistola de mi hermano, Ray Loriga
 


45. Una comedia ligera, Eduardo Mendoza
46. Fundación, Isaac Asimov
47. Cuentos completos, Jorge Luis Borges
48. Fundación e Imperio, Isaac Asimov
49. It, Stephen King 

50. Suite francesa, Irène Némirowsky
51. Anna Karenina, León Tolstoi
52. Segunda fundación, Isaac Asimov



53. Salvo el crepúsculo y otros poemarios, Julio Cortázar
54. Torneo Mortal, Phlip K. Dick
55. El hombre del pasado, Philip K. Dick
56. Nana, Chuck Palahniuk
57. Retrato del artista adolescente, James Joyce
58. V., Thomas Pynchon
59. Trainspotting, Irvine Welsh 

60. DivertimentoEl examen, Julio Cortázar


61. Un lento aprendizaje, Thomas Pynchon
62. Poesía completa, Jorge Luis Borges
63. La subasta del lote 49, Thomas Pynchon
64. La montaña mágica, Thomas Mann
65. Asfixia, Chuck Palahniuk
66. Vineland, Thomas Pynchon
67. Guerra Mundial Z, Max Brooks
 


68. El héroe discreto, Mario Vargas Llosa (en naranja porque su autor firmó mi ejemplar y me tomaron un par de fotos)
69. El Maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov 

70. Ulises, James Joyce
71. Viaje al fin de la noche, Louis-Ferdinand Céline
72. La tejedora de sombras, Jorge Volpi
73. Demasiada felicidad, Alice Munro
74. Manhattan Transfer, John Dos Passos
75. Cementerio de animales, Stephen King



76. Yo, mi, me… contigo, David Safier
77. La cúpula, Stephen King

78. El novelista ingenuo y el sentimental, Orhan Pamuk
79. Un niño prodigio, Irène Némirovsky 

80. Pan, Knut Hamsun
81. Vicio propio, Thomas Pynchon
82. El faro de los libros, Aravind Adiga
83. Música de cañerías, Charles Bukowski



84. El ruido y la furia, William Faulkner
85. La vida de las mujeres, Alice Munro
86. Las lunas de Júpiter, Alice Munro
87. La soledad del corredor de fondo, Alan Sillitoe
88. Carrie, Stephen King (relectura)
89. Contarlo todo, Jeremías Gamboa 

90. Los años de peregrinación del chico sin color, Haruki Murakami
91. Amistad de juventud, Alice Munro



92. La muerte es una sombra, Stuart Flores
93. La infancia de Jesús, J.M. Coetzee

94. Diez cuentos para dormir mal, Ricardo Rosas
95. La conciencia de Zeno, Italo Svevo
96 *Bonsái, Alejandro Zambra



¡FELIZ AÑO NUEVO!

Un adelanto (fotográfico) de temporada, previo al recuento anual de lectura:


Aryel y yo estamos en Facebook: https://www.facebook.com/AryelRonrin


Primeramente, y un poquito tarde, jeje, los marcapáginas 2012 que Isi me envió y no pude mostrarles en su momento.


Como podrán apreciar, por la curiosidad de Aryel tiene que pasar todo:


Y ahora sí, los marcapáginas de From Isi - 2013, y uno más, cortesía de Cuéntame una noctalia:


Aryel otra vez curioseando:




¡Mil gracias, Isi, por acordarte de este tu amigo del otro lado del charco! :-)



Más de una vez me he preguntado cómo será leer la obra de Murakami en forma cronológica, desde su primer libro hasta el más reciente, con el fin de apreciar su evolución, rastrear su recurrencias no tan visibles y que cualquiera que haya leído un par de libros del japonés percibe sin mayor esfuerzo. Lamentablemente, por cuestiones que conciernen a la editorial que lo publica en nuestro idioma, y caprichos de escritor consumado, esto es imposible. ¿Algún día tendremos las traducciones al castellano de sus primeros libros? Alucino y ruego que sí. De momento, como novedad libresca del presente año, se ha anunciado la publicación, siempre por Tusquets, de su libro de relatos Después del terremoto (2000), el cual espero no tarde mucho en llegar a nuestro país.

Anoche, inspirado por una foto que C captó de Aryel, la que inmediatamente nos remitió a C, G y a mí a una conocida imagen de uno de nuestros escritores favoritos –argentino él–, despejé una duda con respecto al nombre del gato del narrador sin nombre de La caza del carnero salvaje (1982) y de Baila, baila, baila (1988). Si bien han pasado sus añitos entre ambas lecturas, y no es que me acuerde de todo –memorioso no soy– , que el michi se llamara Sardina no me sonaba de nada. Y si hay que echarle en falta algún ingrediente murakamiano a la secuela, yo diría que escasearon los mininos: el único felino termina su participación en la página 28 (más adelante se le menciona de pasada), aunque lo narrado en esta sección es un punto de quiebre en la vida del protagonista, hasta ese momento un tipo sumido en el marasmo.

Tomé, pues, mi ejemplar de Compactos Anagrama, y al instante cayó en mis manos el papelito en el que hago mis apuntes, y releí páginas enteras de esta novela, y vaya que acá sí que Murakami se despacha de lo lindo, gatunamente hablando. Pues bien, según el traductor de La caza del carnero salvaje, al minino achacoso y pedorro le ponen por nombre Boquerón (nunca tuvo uno hasta que encargan su cuidado a cierto chofer, quien además lo bautiza así), y yo que me pregunto si el traductor de Baila, baila, baila no pudo respetar el mismo nombre. (Gracias a Google, hace unos instantes me informé sobre las diferencias entre los boquerones y las sardinas.)

Comprenderán que cuando uno está de vacaciones, y estrenando año nuevo, le vienen a la mente esta clase de dudas existencialistas. Así que, para no seguir aburriéndolos, termino este post con las fotos de rigor y una cita que, en cierta medida, me recuerda al discurso que suelto cuando me ausento y encargo por Aryel, quien, dicho sea de paso, sería la antítesis de Boquerón/Sardina, pero igual de querible e importante.




Un extracto de La caza del carnero salvaje (1982):

 –No le dé carne muy grasienta, porque la vomita. Y como tiene los dientes débiles, nada de cosas duras. Por la mañana, déle una botella de leche y una lata de comida para gatos. Ya avanzada la tarde, un poco de sardinas secas, carne o palitos de queso. En cuanto al orinal, procure que lo limpien cada día. No le gusta verlo sucio. Como tiene frecuentes diarreas, si a los dos días no se pone bien, vaya al veterinario por una medicina, y hágasela beber. Una vez que le dije todo esto, afiné el oído para captar el ruido del bolígrafo garabateando, al otro lado del hilo. –¿Y qué más? –dijo el hombre. –Está empezando a padecer de garrapatas en las orejas; por eso límpieselas una vez al día con un bastoncillo de algodón untado con aceite de oliva. Lo suele llevar a mal y se alborota, pero cuidado, no le vaya a romper el tímpano. Aparte de eso, si le preocupa que pueda arañar la tapicería de las butacas, córtele las uñas una vez por semana. Puede hacerlo con un cortaúñas corriente. Pulgas, no creo que tenga, pero, por si acaso, no estará de más darle un lavado con champú antipulgas de vez en cuando. Ese champú lo puede encontrar en las tiendas de animales domésticos. Después de lavar al gato, séquelo bien con una toalla, y pásele luego el cepillo; y para terminar, aplíquele el secador. De no hacerlo así, coge resfriados morrocotudos. –¿Qué más? –Eso es todo.



 Información para murakamianos (vía el blog Bestiario de Lirios): 

http://hackerfox.blogspot.com/2013/01/oye-al-viento-cantar-fragmento.html


Claves:

En verde: lo mejorcito
En los dos tonos de azul: destacados y menciones honrosas
En negro: los regularones o que se dejan leer
En rojo: lo malo (obviamente para mí)

En un próximo post me explayaré sobre mis lecturas del año que se fue.

1. Amor perdurable, Ian McEwan

2. Plataforma, Michel Houellebecq

3. Libro del desasosiego, Fernando Pessoa

4. Choque de Reyes, George R. R. Martin

5. Historia de dos ciudades, Charles Dickens

6. Al este del Edén, John Steinbeck

7.    Es sólo un viejo tren, Elena Poniatowska



8. Alguien voló sobre el nido del cuco, Ken Kesey

9. Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Philip K. Dick

10. Cantar de ciegos, Carlos Fuentes

11. Soy leyenda, Richard Matheson

12. Matadero cinco, Kurt Vonnegut, Jr.

13. El jugador, Fiedor Dostoievski

14.  El Gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald


15. Relatos, Stephan Zweig (Carta de una desconocida, Amok, Una noche fantástica, Terrible secreto)

16. El dueño del secreto, Antonio Muñoz Molina

17. La muerte de Amalia Sacerdote, Andrea Camilleri

18. El último trayecto de Horacio Dos, Eduardo Mendoza

19. El hombre que hablaba del cielo, Irma del Águila

20.  La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa


21. Entre sus manos, Marthe Blau

22. Claraboya, José Saramago

23. Dándole pena a la tristeza, Alfredo Bryce Echenique

24. Santuario, William Faulkner

25. Una canción del ser y la apariencia, Cess Nooteboom

26.  El arco iris de gravedad, Thomas Pynchon


27. Sed de champán, Montero Glez

28. El hombre ilustrado, Ray Bradbury

29. Carta de batalla por Tirant lo Blanc, Mario Vargas Llosa

30. Diario: Una novela, Chuck Palahniuk

31. Besos de fogueo, Montero Glez

32.  Bienaventurados los que lavan su ropa, César Vega Herrera

33. La broma, Milan Kundera


34. Los perros negros, Ian McEwan

35. Otra vuelta de tuerca, Henry James

36. El corazón es un cazador solitario, Carson McCullers

37. Reflejos en tus ojos dorados, Carson McCullers

38.  El prisionero del cielo, Carlos Ruiz Zafón

39. Sábado, Ian McEwan

40. Medicina contra la melancolía, Ray Bradbury


41. Diario íntimo de Sally Mara, Raymond Queneau

42. Tigre blanco, Aravind Adiga

43. Mortal y rosa, Francisco Umbral

44. Nuestro hombre en La Habana, Graham Greene

45. Perder es cuestión de método, Santiago Gamboa

46. Las llamadas perdidas, Manuel Rivas


47. Pandora en el Congo, Albert Sánchez Piñol

48. Bilbao – New York – Bilbao, Kirmen Uribe

49. El inocente, Ian McEwan

50. El Gatopardo, Giuseppe Tomasi de Lampedusa


51. El vino del estío, Ray Bradbury

52. Sultana, Jean Sasson

53. León el Africano, Amin Maalouf

54. Movimiento perpetuo, Augusto Monterroso

55. El ayudante, Robert Walser

56. Relatos de ida y vuelta, Juan José Millás


57.  Poesía completa, James Joyce

58. Dublineses, James Joyce

59. Los hermanos Tanner, Robert Walser

60. Bomarzo, Manuel Mujica Láinez

61. El placer del viajero, Ian McEwan

62. Aire de Dylan, Enrique Vila-Matas

63.  La balada del café triste, Carson McCullers


64. Primer amor, últimos ritos, Ian McEwan

65. Bioy, Diego Trelles Paz

66. El lápiz del carpintero, Manuel Rivas

67. Los renglones torcidos de Dios, Torcuato Luca de Tena

68. Siete noches, Jorge Luis Borges

69. Temblor, Rosa Montero

70.  Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, Roberto Bolaño – A.G. Porta


71. La tía Tula, Miguel de Unamuno

72. Para una tumba sin nombre, Juan Carlos Onetti

73. Entre visillos, Carmen Martin Gaite

74.  Ubik, Philip K. Dick

75. El almuerzo desnudo, William Burroughs

76. Los príncipes nubios, Juan Bonilla

77.  La plata de Britania, Lindsey Davis


78.  Las máscaras del héroe, Juan Manuel de Prada

79. La partida, Miguel Delibes

80. Edad prohibida, Torcuato Luca de Tena

81. La nada cotidiana, Zoé Valdés

82. Las doradas manzanas del sol, Ray Bradbury

83. Baila, baila, baila, Haruki Murakami

84. Cambios, Mo Yan

De entre 84 libros, libritos y libracos, estos son los mejores que he leído este 2012 que aún no termina:



Y estos los destacados (actualmente estoy leyendo Cambios, del Nobel chino Mo Yan):


Nos leemos el 2013

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Para C, pichanguera en París  =)

Si no posteo hoy, no posteo nunca.

La fórmula es la siguiente:

En verde: Libros que están en mi ranking de lo mejor del 2011.

En azul: libros que podrían ir en verde, libros que me sorprendieron gratamente.

En negro: libros regulares, pasables, leíbles.

En rojo: libros decepcionantes.



1. La caída de los gigantes, Ken Follett: Segundo libro que leo de este escritor galés. Se trata de la primera parte de la trilogía The Century, que tiene a la Primera Guerra Mundial y a la Revolución rusa como marco histórico. Es un documentado best-seller de más de mil páginas al que pueden sobrarle algunas páginas –y personajes–, pero que es altamente adictivo.

2. El anticuario, Gustavo Faverón: Un buen debut literario.

3. Monstruos invisibles, Chuck Palahniuk: Me atrevería a decir que la desprolijidad es intencional y que los personajes no podrían ser más frikis, pero de todo hay en la viña del señor.

4. Las aventuras del buen soldado Svejk, Jaroslav Hasek: No pude con el libro del reconocido escritor checo. El personaje principal me resultó insufrible. No sé si algún día retome su lectura.

(Para compensar este abandono, debo consignar dos libros que me prestaron y gustaron: Helarte de amar, cuentos con elementos eróticos de Fernando Iwasaki, y La conciencia del límite último, interesante novela de Carlos Calderón Fajardo.)

5. Riña de gatos, Eduardo Mendoza: Premio Planeta 2010. Con este autor disfruto bastante, así que ya sé más o menos con qué tipo de personajes me puedo encontrar. El plus de esta novela la encontré en la otra mirada con que he visto a los cuadros de Velásquez.

6. El nombre del viento, Patrick Rothfuss: ¿Otro abandono en tan corto tiempo? Me obligué a seguir con la trama fantástica propuesta, y recién a más de la mitad del libro le hallé el gusto y cierto parecido a Harry Potter. La segunda parte ya está en librerías, pero yo paso de esta trilogía.

7. De qué hablo cuando hablo de correr, Haruki Murakami: Libro no sólo recomendable a maratonistas sino a todo aquel que admire al japonés. Un imprescindible para sus fans.

8. Hablemos de langostas, David Foster Wallace: No elegí bien mi primer acercamiento a este escritor. Se trata de una recopilación de artículos donde las notas a pie de página son inacabables.


9. En la frontera, Cormac McCarthy: Segunda parte de la trilogía de la frontera, que empezara con Todos los hermosos caballos. Hay partes que son poesía en prosa, códigos y comportamientos dictados por el entorno, por la memoria…

10. Ciudades de la llanura, Cormac McCarthy: Esta última parte es la que me gustó menos, pero había que leerla y reencontrarse con John Grady…

11. Austerlitz, W. G. Sebald: Extraño libro salpicado de fotografías… Desconcertante.

12. La pianista, Elfriede Jelinek: Tenía la referencia de la adaptación cinematográfica dirigida por Michael Haneke, así que pensé que no me sería tan dura, cruda. Pensé mal…

13. El misterio de la cripta embrujada, Eduardo Mendoza: La primera parte de la trilogía del estrafalario personaje innominado. De las tres entregas, mi favorita es El laberinto de las aceitunas.

14. El crimen del cine Oriente, Javier Tomeo; De este autor siempre rematan sus libros bajo el sello de Anagrama en las ferias del libro, cosa que siempre ha despertado mi curiosidad. Elegí mal. Libro llevado a la pantalla grande. Podría ir en rojo.

15. Tortilla Flat, John Steinbeck: Está a años luz de La perla. Las uvas de la ira sigue siendo mi libro favorito de este autor. En compás de espera tengo Al Este del Edén.

16. 1Q84 Libros 1 y 2, Haruki Murakami: ¡Genial! El japonés en estado puro, con esa cuota de fantasía que yo tolero y disfruto, con esa morosidad que paladeo (esas largas descripciones que no me empalagan ni aburren). En conclusión: con personajes que tienen su marca registrada. El final del libro segundo hubiera sido un perfecto final…


17. De qué hablo cuando hablo de amor, Raymond Carver: Bueno, a pesar o gracias a su editor, Carver fue un genio.

18. Tuareg, Alberto Vásquez-Figueroa: Por momentos trepidante. Sencilla, ágil y salpicada de datos.

19. Quieres hacer el favor de callarte por favor, Raymond Carver: El estilo fragmentario, lo no dicho, lo sugerido, etc., hace que admire varios de sus cuentos.

20. La ciudad de los prodigios, Eduardo Mendoza: Un folletín de aquellos. Y todo en un solo tomo.

21. El cartero de Neruda, Antonio Skármeta: Si mal no recuerdo, hay hasta dos adaptaciones cinematográficas de este libro del escritor chileno, yo vi una de ellas, pero nunca pude leerlo completo, hasta este año. Refinado erotismo. De lectura obligatoria en varios colegios limeños (dato no menor si se quieren aventurar en su lectura).

22. En un lugar solitario (Narrativa 1973 – 1984), Enrique Vila-Matas: Los cinco primeros libros del catalán en un solo tomo. Gracias a DeBolsillo irán apareciendo sus otros libros. Yo estoy como loco por tener El viaje vertical, imposible de encontrar en Anagrama. El prólogo a cargo del propio autor es una gozada: Imperdible.

23. Esperanto, Rodrigo Fresán: El argentino (alguien lo llamó "Borges pop") es uno de mis escritores favoritos. Veo uno de sus libros que no tengo, y simplemente estallo de felicidad, lo que quizá me condiciona o predispone en muchos aspectos; hablo desde la manera en que abro sus libros, los ojeo, compro, leo, releo, califico... ¡Todo!

24. Némesis, Philip Roth: El maestro sigue vigente. Creo que el estadounidense ya tiene el título de eterno candidato al Nobel. Hay quienes dicen que está desesperado por recibir ese galardón tan esquivo a muchos “monstruos” de la Literatura.



25. Snuff, Chuck Palahniuk: ¿Qué les puedo decir? Uno de sus personajes es una actriz porno que quiere batir cierto record. La verdad, me resultó hilarantemente retorcida.

26. Los girasoles ciegos, Alberto Méndez: Los cuentos que forman parte de este libro tienen relación entre sí. Son duros, conmovedores. Conseguí una edición cuya carátula confirma sus sospechas: fue llevado al cine. Lean y “veánlo”.

27. Chet Baker piensa en su arte, Enrique Vila-Matas: Antología cuentística con uno que otro texto inédito. Confieso que adquirí el libro para “completar” la colección.

28. Un sueño fugaz, Iván Thays: Su autor hace poco nos ha “sorprendido” con una nueva publicación (para niños). Esta es una especie de remake, o algo por el estilo, con dos textos inéditos. Si no han leído La disciplina de la vanidad, acérquense a este libro sin prejuicios.

29. Aeropuertos, Alberto Fuguet: Copio una frase de la contratapa: “El lado B de ser padres”. Nunca mejor resumido.

30. Norte, Edmundo Paz Soldán: Muy visual, muy cinematográfico, por ratos trepidante. Pero tengo esta novela en un limbo.

31. La oscuridad exterior, Cormac McCarthy: Los elogios sobran para este escritor.

32. Los enamoramientos, Javier Marías: Es la mejor novela que he leído este año. Si les gusta el estilo de Marías, les fascinará, aunque también me parece un buen título para empezar a leer al español.



33. Romina, Fortunata Barrios: Comprendo la extrañeza dibujada en más de un rostro. Fue una ganga que quería leer. Se lee en suspiro y se criticaría con saña si sobrepasara las cien páginas; como no es el caso, simplemente va en rojo.

34. Amado amo, Rosa Montero: Después de bastante tiempo una novela de la española que no colmó mis expectativas. De experiencias en una oficina, en el trabajo, se cosechan mejores historias.

35. El americano tranquilo, Graham Greene: Creo que podría ir en azul. Reviso mis notas y estoy seguro que este no será mi único libro de este autor.

36. El cebo, José Carlos Somoza: A este escritor le tengo camote. Me he leído todos sus libros. Este me ha gustado bastante. Es una acertada mezcla de varios géneros. ¡Alucinante!

37. La banda del ciempiés, Mario Levrero: Aceptable para pasar el rato. Al uruguayo hay que empezar a leerlo por otros libros que no tienen pierde, como los que forman parte de la Trilogía involuntaria.

38. Los sinsabores del verdadero policía, Roberto Bolaño: Por mí que sigan publicando todo lo que Bolaño haya escrito o garrapateado, siempre y cuando encuentre aunque sea una página que me emocione y me haga reconocerlo; que me diga que sí, que valió la pena encontrar la aguja en el pajar, que no importa que este haya sido el libro más caro que me compré en el año, porque esas líneas lo valen.

39. Puedo explicarlo todo, Xavier Velasco: El volumen de esta novela puede hacer recular al lector más empedernido. El principio algo enrevesado puede condenarlo a la hoguera. Acabarlo no sólo es cuestión de fe, tal vez implique cierta identificación con sus personajes (lo digo en plural para despistar). Es el tercer libro que leo del mexicano, a quien le tengo harta fe.

40. La boda del poeta, Antonio Skármeta: No digo la sensación final que me produjo esta novelita, porque estaría haciendo spoiler. Simplemente diré que se deja leer.


41. El club de la lucha, Chuck Palahniuk: ¡Cómo he buscado esta novela! Sí, no se equivocan. Existe una película "de culto" con Edward Norton y Brad Pitt. Así la hayan visto, deléitense con el libro.

42. Metafísica de los tubos, Amélie Nothomb: Hilarante, divertida. Los libros autobiográficos de la belga son una apuesta segura, y siempre quieres leer más.

43. Las mentiras de la noche, Gesualdo Bufalino: Otro autor que quería leer desde hace tiempo y que no me ha defraudado. Un estilo algo recargado, barroco, le dicen, para un final de aquellos...

44. Lágrimas en la lluvia, Rosa Montero: No soy fan de la ciencia ficción, pero cómo he disfrutado con esta novela. Un homenaje a Philip K. Dick y a la película de Ridley Scott (Blade Runner).

45. España aparta de mí estos premios, Fernando Iwasaki: Hasta ahora no entiendo cómo no han declarado a este escritor peruano, afincado en Sevilla, persona non grata y lo han expulsado de la Península. Una sola palabra para definir estos cuentos: corrosivos.

46. Azul casi transparente, Ryu Murakami: Se equivocan si creen que se trata de un pariente de nuestro conocido Haruki. No, bromeo. Ya sé que ni lo han pensado. Un catálogo de excesos: sexo, drogas...

47. El ruido de las cosas al caer, Juan Gabriel Vásquez: Premio Alfaguara de Novela de este año que se va. Muy bien escrita, Bien estructurada. Hay pasajes, situaciones que acogotan.

48. El año de Saeko, Kyoichi Katayama: Tristeza, melancolía, pero que no sentí naturales en el libro. Se agradecen las notas a pie de página.

 
49. Balzac y la joven costurera china, Dai Sijie: Emotiva novela, inspirada en hechos reales vividos por su autor, quien también dirigió su adaptación homónima. Me sorprendió gratamente por su sencillez y todo aquello que nos dice, confirma, a los que amamos los libros y no podemos dejar de leer.

50. El desierto de los tártaros, Dino Buzzati: Esta es una recomendadísima novela, que no caló en mí como esperaba, porque adiviné ciertos hechos (ya, lo digo, me esperaba ese final).

51. Salvajes y sentimentales, Javier Marías: Cuán ligados están el fútbol y la literatura.

(Este año fue nefasto para mi equipo. Todo empezó con el anunciado Dream Team, y terminamos perdiendo punto tras punto en mesa, que comprometió nuestra permanencia en la categoría. En fin. Lo bueno del año, futbolísticamente hablando: el tercer lugar en la Copa América; todos esos partidos que la “U” volteó conmigo de espectador en el Estadio Monumental; mi visita al remozado Estadio Nacional para el primer partido de las Clasificatorias a Brasil 2014 y el campeonato del Aurich. Sí, me dio una inmensa alegría que le ganaran a nuestro clásico rival.)

52. El clan del oso cavernario, Jean M. Auel: Otra de esas sagas que siempre han llamado mi atención. No me fue mal con la novela, pero descarto que lea los otros libros. Agotadora lectura. La película es un bodrio.

53. El último encuentro, Sándor Márai: Otro de esos autores que llevaba un buen tiempo queriendo leer. La ocasión se presentó con esta intimista novela. Después de esta buena experiencia, no tardaré en elegir el próximo libro.

54. El jardín de la doncella, Carlos Rengifo: Nada menos que XIV Premio de Novela Corta Julio Ramón Ribeyro… Decepcionante.

55. La conjura de los necios, John Kennedy Toole: Coseché opiniones encontradas sobre esta novela antes de embarcarme en su lectura. Me he divertido leyendo los avatares de Ignatius Reilly, sus devaneos y “filosofía de vida”. Personajes delirantes, un excelente final y la pena de saber sobre la corta vida de su autor.

56. Perorata del apestado, Gesualdo Bufalino: La trama no será original, pero sí lo es el estilo de su autor: uno de mis descubrimientos del año que se va.


 57. El amor de mi vida, Rosa Montero: Si alguna vez se topan con este libro, deténganse a apreciar la foto de la portada: ¡Una maravilla! Se trata de una compilación de textos publicados por la española en el diario El País. Un festín literario.

58. Las ratas, Miguel Delibes: Este año, en mis incursiones donde los libreros de viejo, he podido conseguir tres libros de Miguel Delibes (dos de ellos gracias a los amigos Pollo y Stuart). Espero que me vaya mejor con La sombra del ciprés es alargada (su primera novela), o con los cuentos de La partida.

59. El mar, John Banville: Placentera lectura.

60. Crónicas marcianas, Ray Bradbury: O hace tiempo que le perdí el gusto a los cuentos o es que no suelo encontrarme con colecciones como esta, a pesar de que lleven el rótulo de “ciencia ficción”. Anímense y léanlos en orden. La serie que hicieron es un bodrio (por falta de presupuesto, claro).

61. Expiación, Ian McEwan: ¡Hasta que por fin encontré este libro! ¡Hasta que por fin desenterré el dvd con la película! Reseñada y recomendada novela por más de un amigo blogger.

62. Lejos de Veracruz, Enrique Vila-Matas: Por ratos me pareció leer al mejor Alfredo Bryce con sus enamorados y enamoradizos personajes, tan estrambóticos ellos, tan desarraigados.

63. Brillante como una cacerola, Amélie Nothomb: Cuatro cuentos que se leen en un suspiro, con el sello de su autora.

64. Una vida absolutamente maravillosa, Enrique Vila-Matas: Una imperdible recopilación de artículos y ensayos, que incluye en su integridad el libro Para acabar con los números redondos.


65. Una pasión latina, Miguel Gutiérrez: Novela apreciada por la crítica local. A mí no me impactó. Para mí, este escritor peruano ya se puso la valla bien alta con La violencia del tiempo.

66. Hijo de Dios, Cormac McCarthy: Con este libro paro la mano con este autor. Creo que ya es hora de retomar a Faulkner.

67. Diario de un libertino, Rubem Fonseca: Divertida. El protagonista es un escritor pipiléptico que lleva un diario donde no faltan ciertas referencias literarias y sus cuitas.

68. El núcleo del disturbio, Samanta Schweblin: Dos o tres cuentos "kafkianos" rescatables.

69. La piel fría, Albert Sánchez Piñol: Hacía bastante tiempo que no sentía miedo leyendo algo. Excelente final. Podría ir en verde. Recomendación del amigo Stuart.

70. Nada, Carmen Laforet: Asfixiante. No pensé que me iba a gustar tanto, a pesar de los hechos que se narran.

71. 1Q84 Libro 3, Haruki Murakami: Espero que no haya continuación. Lo pongo en azul sólo para los murakamianos. Lo adquirí vía Amazon.es.

72. Bullet Park, John Cheever: Impresionante. Obsequio por mi cumpleaños de mi querida amiga Insu. Recomendación del amigo Pollo.


73. Necrópolis, Santiago Gamboa: Peca de exceso. Bolaño hay uno solo.

74. El museo de cera, Jorge Edwards: Se deja leer.

75. Las tribulaciones del estudiante Törless, Robert Musil: Al fin sacié mi curiosidad respecto de este libro.

76. La humillación, Philip Roth: No será su mejor libro, pero tampoco el peor. En ciertos casos se agradecen las lecturas ligeras, especialmente en esta época del año.

77. Mecanismos internos, J. M. Coetzee: El Nobel sudafricano es un gran ensayista.

78. Las teorías salvajes, Pola Oloixarac: Decepcionante. La leí por inercia y de poco me enteré.

79. Chesil Beach, Ian McEwan: Excelente novela corta.

80. Juego de Tronos, George R. R. Martin: Adictiva fantasía épica. Hoy no duermo hasta que la termine. De una vez la califico en azul. Ya me conseguí la serie que consta de 10 episodios. Pienso leer los otros libros que forman parte de la saga Canción de hielo y fuego a medida que los publiquen en Plaza Janés para latinoamérica. O sea, esperaré hasta febrero Choque de Reyes.

Ahora sólo me queda desearles un...

¡FELIZ AÑO NUEVO!

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